Cómo educar a mi perro desde cachorro

Adoptar un cachorro, o perro adulto, es una decisión importante que representa un esfuerzo y un compromiso, por lo que es necesario que reflexiones atentamente antes de dejarte llevar por el impulso incontenible de abrazar a un pequeño perrillo para el resto de su vida.

Si lo has meditado, y estas seguro de tu elección…ADELANTE…vas a disfrutar de un hermoso y dócil  compañero de viaje… siempre y cuando te hagas cargo de su educación y seas consciente de lo importante que es dedicar tiempo a tu mascota.

Desde el momento en que el perro entra en tu casa, formará parte de tu “familia” y comenzará su periodo de aprendizaje…

Educar a un perro correctamente te proporcionará una mascota noble y leal con la que pasar ratos inolvidables. Lo ideal es que empiece su instrucción desde cachorro, pero no te preocupe si, en tu caso, tu perro es un malcriado o lo has adoptado ya adulto.

La educación canina dura toda la vida y hay muchas conductas que pueden ser enmendadas con un poco de práctica, constancia y cariño.

¿Preparado para educar al cachorro?

Las características de tu perro pueden variar según la personalidad del cachorro (vivaz, reservado, juguetón…) y la raza, pero recuerda que la forma en que lo eduques influirá decisivamente en su comportamiento como adulto, en su relación contigo y otras personas o perros.

A la hora de educar un perro es importante saber en qué fase de desarrollo se encuentra:

El cachorro (de 2 a 6 meses)

Desde el principio puedes enseñar a tu cachorro a aprender multitud de cosas. Lo más    importante en esta etapa es que crees un vínculo emotivo con él mediante su aseo diario y su cuidado.

Entre los problemas más engorrosos de resolver en este periodo están: adiestrarle para hacer sus necesidades en la calle, sus primeras noches, sus primeros días sólo en casa o evitar que se vuelva posesivo con la comida.

Durante este periodo nuestro pequeño amigo es una esponja deseando jugar y aprender. Es importante que le dediques un rato cada día,  como si fuese un juego. No insistas demasiado, no lo aburras o abrumes.

Debes jugar con él todo lo que puedas, aunque hay que evitar los juegos que potencien su agresividad, y de competitividad con el cachorro (como el “tira y afloja”).

A partir de los 2 o 3 meses el cachorro puede empezar a aprender órdenes básicas como “siéntate”, “tumbado”, “bocarriba”…y desde que tenga todas sus vacunas deberá comenzar su vida social.

Y hasta aquí hemos llegado por hoy. El próximo día veremos las dos últimas etapas de nuestra mascota y que podemos hacer para mejorar nuestra relación con el independientemente de la etapa en la que este.

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